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Oportunidad o Crisis

Por: Natalia Ramírez Ch.
CENFOL POBLADO

Para nadie es desconocida la forma en que han cambiado nuestras vidas en los últimos días. Han sido tiempos de una “fuerte sacudida”, tanto a nuestro espíritu, como al alma y cuerpo. Pero, aun así, ¿te has preguntado qué está tratando de decirle Dios a la humanidad? A Él nada se le escapa de sus manos, es dueño de todo y por lo tanto sus tiempos nunca serán iguales a los nuestros.

La adversidad, que ahora se ha presentado en “forma de pandemia”, no es más que un tiempo para reflexionar, para estar de rodillas ante Dios y volver a Él. Nos está invitando a salir de nuestra zona de confort y a poner la mirada en Jesús y en sus promesas.

En medio de un mundo lleno de idolatría, soberbia, egoísmo, indiferencia, amor por el dinero y por lo material, el Señor nos llama a hacer un alto en el camino, a arrepentirnos por haber permitido que tantas cosas nos hayan separado de Él; miradas puestas en lo irreal, en cosas que no tienen un fundamento sólido, en lugar de ponerlas en el Dios que vive, que no está muerto.

Él es un Dios que hoy está llamando a la puerta de tu vida, para que puedas entregarle todo y entiendas que separado de Él, nada puedes hacer.

Esta es la situación actual, hemos perdido el control de todo (control que nunca tuvimos). Es tiempo de ordenar prioridades. Él nos está susurrando al oído que es momento de cambio, de reconocerlo, adorarlo y alabarlo, de tener nuestros ojos y oídos despiertos a lo que nos quiere decir en esta temporada de prueba. ¡Él no hace mi permite nada sin tener un propósito en mente!

“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el SEÑOR—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11 NTV)