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Emprende en tiempos de Crisis

Por: Luisa Osorio
Publicista y profesional en Mercadeo
Muchos pueden pensar: ¿Qué sentido tiene emprender en este tiempo de crisis? ¿Cómo voy a empezar una idea de negocio si muchos están cerrando los suyos?

Estas preguntas suelen ser muy comunes, por lo tanto, este mensaje va dirigido a quienes quieren emprender con sus ideas de negocio y también a quienes ya tienen negocio, pero están pasando por momentos difíciles.

Quiero compartir contigo 4 claves que han sido de mucha utilidad para mí como empresaria.

1. Plasma tu idea en papel: escribe y estructura tu idea en papel, esto te llevará a bajar a la realidad si tu proyecto es viable o no y cómo puedes replantear tu servicio o producto, incluso a un entorno digital. En oración, descríbele esos pensamientos a Dios y verás Su respaldo al disipar tus dudas y temores, además del empoderamiento que tienes para tomar acción con las ideas que puede darte el Señor. ¡Tienes la mente de Cristo!

2. No te compares: al compararnos nos dejamos contaminar con pensamientos sobre cómo debe ser nuestro mercado. Está bien que sigamos algunas tendencias, pero recordemos que lo que nosotros ofrecemos es de valor, por lo tanto, busca siempre hacer cosas diferentes que impacten a tus consumidores. Si vas en la corriente de la moda y todo lo que están haciendo los demás, vas a ser uno más, pero si proyectas creatividad e innovación en la comunicación con tu comunidad, te harás notar. “La comparación debilita y limita la creatividad”.

3. Crea un plan de acción: ahora que ya tienes escritas tus ideas y tienes mayor claridad de lo que vas hacer, necesitas poner esas ideas en un lugar y espacio. Además, debes ponerles fecha, personas responsables y proyectarlas a cortos plazos, para que de esta manera puedas cumplirlas, medirlas y volver a proyectarte. Es importante que tengas un planeador, ya sea físico o digital, pero que te apoyes de un orden y seas muy detallado al ubicar tus ta-reas.

4. Da el paso: esta última clave puede ser muy fácil de decir, pero a veces es la más difícil. Cuando ya tenemos una idea estructurada y todo está planeado, podemos detenernos solo por temor o por pensamientos de inseguridad, por eso te invito a que, ya teniendo el respaldo por la dirección de Dios, te lances y por fe des el primer paso, como lo hizo Pedro cuando puso su pie en las aguas y su mirada estaba puesta en Jesús. En ocasiones se nos olvida que en nuestros negocios también debemos incluir a Dios, tener la mirada puesta en Jesús y confiar en que si damos el primer paso ¡Él sigue abriendo puertas y respaldándonos!