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Código de vestimenta e identidad en niños

Por: Sabrianna Albornoz

@sabriannav

Delante de nosotros, tenemos un fenómeno del mercado que elabora prendas para niños cada vez más llamativas y con más accesorios, que en algunos casos genera en los niños una “sexualización precoz” tal y como lo advierte la organización británica The Children’s Society.

Sobre el tema, me hice una serie de preguntas y las respondí a través de conocimiento investigado:

¿La sexualización temprana afecta a niños y a niñas igualmente?

No. Afecta sobre todo a niñas. Cada vez es más frecuente que la pubertad se inicie en las niñas entre los 8 y los 10 años de edad.

¿Cuáles serían las causas de este adelanto?

Son muy variadas, pero los estímulos de nuestra cultura y esa tendencia social a acortar la infancia forman parte de las razones, además de la permisividad (o indiferencia) de nosotros los adultos que apoyamos este tipo de conductas o las hacemos ver como un juego. Permanentemente, las niñas están expuestas a ademanes que no corresponden a su edad y reciben esa estimulación antes de crecer o madurar.

“Hiperestimular la sexualidad puede conducir a una confusión de identidad”.

¿Influyen los medios de comunicación en este problema? 

Sin duda lo hacen, pues masifican los contenidos, sin dejar a un lado la publicidad, internet, y las plataformas para ver televisión, que reinan en esta era de la información. Encontramos programas de niñas cantando, vestidas y maquilladas como mujeres adultas; los videos musicales, las revistas para preadolescentes, las tiendas que transforman a las niñas en adultas, juguetes que fomentan roles no asociados a su edad, estamos rodeados.

Esta precocidad afecta directamente la autoestima de los menores, los cuales pueden llegar a convertirse en adultos inseguros, manipulables y susceptibles. Además, al centrarse tanto en el aspecto físico, el resto de los ámbitos relacionados con el desarrollo de la identidad quedan desatendidos, creando niños vulnerables a los abusos y también adultos crónicamente inmaduros.

¿Cómo podemos prevenirla?

«Acabar de repente con la sexualización de la infancia es algo difícil; sin embargo, está en manos de los adultos proteger a los menores de este fenómeno”.

El hecho de que la hipersexualización infantil se extienda cada día más y más es, en parte, culpa de la sociedad acostumbrada a estas imágenes y que observa, prácticamente impasible, como los niños dejan cada vez más pronto su infancia pensando que ciertos comportamientos son “normales” y en muchos casos que son “solo juegos”.

Sin embargo, existe una serie de cosas que sí podemos hacer para prevenir la sexualización de la infancia, tanto en niños como en niñas:

1. Repasar nuestros razonamientos y valores

Antes que nada, es necesario realizar una evaluación objetiva de nuestros propios valores y principios, ya que son estos lo que estamos transfiriendo a los más pequeños. Si conseguimos eliminar todos aquellos valores o costumbres que pueden favorecer la sexualización infantil, será mucho más fácil educar a los menores.

2. Educar en valores

Además de asegurarnos en nuestros propios valores, también es necesario revisar el fundamento de los niños. Cabe anotar que la referencia directa que hacemos en este texto es a los principios basados en la Palabra de Dios.

3. Regulación de los medios

Reclamar la regulación de contenidos sexuales en los medios, por ejemplo la publicidad, la televisión e incluso en la música, además de las marcas de moda. Me he encontrado en el escenario de hacer algunos cuestionamientos y denuncias y, sin embargo, no he sido tomada en cuenta. Este hecho me confirma que, como mamá, mi labor comienza en casa.

Para pensar: ¿Qué canciones estoy cantando, y que además mis hijos están repitiendo? ¿Qué tipo de contenido estoy viendo en la TV que pueda interferir con su etapa actual? ¿Es correcto que un niño tenga redes sociales y que estén expuestos al mismo contenido de los adultos?

4. Enseñar a ser críticos

Puesto que es complicado doblegar los intereses de los medios de comunicación, publicidad y marcas, se debe desarrollar tanto el sentido crítico de los niños, como el de los adultos.

“Los menores deben tener conocimiento de la verdad, es decir, Dios y su Palabra para identificar lo bueno de lo malo».

5. Dar ejemplo

Los niños aprenden a formarse como personas mediante la imitación. Por lo tanto, es esencial que tengan a su disposición modelos que no promuevan la falta de identidad sino al contrario, a través de la verdad promover la seguridad.

Al hablar de identidad nos referimos a la conciencia del “yo”, a nuestra esencia y qué nos define. Por todo lo anterior, insisto en la urgencia de apoyarnos en la Escritura que aclara los diseños originales de Dios. Puntualmente sobre esto, fuimos constituidos, hombre y mujer, diferentes anatómicamente. Adán llamó a su esposa “varona” porque era distinta a él (Génesis 2:23). Sólo un hombre puede proveer la materia prima para la procreación; sólo una mujer puede tener hijos.

“Solamente a través de cultivar una identidad sana, podemos evitar algún tipo de abuso”.