
Con una movilización de más de 1400 personas en las sedes de Medellín, los municipios de Bello, Sabaneta, Envigado, Itagüí, Caldas, Amagá, Copacabana y Girardota, así como en las ciudades de Manizales y Quibdó, y en el país de México, se desarrolló el Seminario de Semana Santa “Como Jesús 24/7”.
La dinámica fue muy variada en cada sede, contando con películas al aire libre, puestas en escena, paneles, conferencias, talleres, vigilias, entre otros. El reporte es muy satisfactorio, con testimonios de sanidad, liberación y mucha enseñanza que llevó al compromiso de cada persona a querer y actuar cada día para ser más como Jesús.
Estos son algunos de los momentos vividos.
#COMOJESÚS
(testimonios)
Soy Luis Miguel Restrepo Múnera, tengo 7 años.
“Ayudar a otros es bueno, porque ellos sienten que son importantes y que los respeto y sobre todo que los amo”.
En Semana Santa estuve con mis amigos del Movimiento Arca de Noé. Hicimos varias actividades y la que más me gustó fue donde nuestra profe nos pidió que nos imagináramos cómo es el cielo. Yo pienso que el cielo tiene que ser el lugar más bonito de todos, sobre nubes y con un castillo donde esta Jesús sentado en una silla muy grande (mi mamá dice que es el gran trono, donde Jesús esta sentado a la diestra de Dios) yo creo que algún día estaré allá porque sé que tengo Vida Eterna.
También hicimos una actividad donde representamos a los discípulos y cuando Jesús lavó sus pies. Jesús nos dejó la enseñanza y el ejemplo de servir a nuestros amigos, familiares y compañeros y también al que no conozco, porque cuando servimos, estamos amando como Jesús lo hizo. Quiero ser #ComoJesús
Soy GLORIA MARIA VELOZA M. Conozco del Señor hace 12 años.
“El Señor responde de manera especial, él cumple los anhelos de nuestro corazón, cuando confiamos y nos deleitamos en él, ¡No estuve sola!”
Me parece un reto muy grande ser como Jesús. Durante los días anteriores al seminario, tuve un fuerte virus, y además estaba prevenida pues durante la Semana Mayor siempre experimento soledad. En mi oración diaria le pedí al Señor que no quería estar sola esta vez y que por favor me sanara. Decidí en medio de mi malestar asistir al seminario, quería aprender algo nuevo, había una gran expectativa. Con cada enseñanza, pude afirmar que debo tener esperanza en sus promesas, echar mi angustia y cargas sobre él, que debo todos los días reconocer que estoy angustiada, necesitada y que no debo negar mi realidad, que él me está afirmando en la misión que me ha encomendado, que se anticipa a los acontecimientos y que todo está bajo su control. El acto de lavar los pies a alguien, llegó a mi corazón, un ejemplo de humildad y perdón. Durante la vigilia, en medio de la alabanza, la ministración y la oración comencé a sentir un sudor muy fuerte, mi corazón latía a mil revoluciones, sentí un mareo fuerte que casi me caigo, pero estaba súper feliz y para el domingo, mi salud estaba en un 90% recuperada. Hubo sanidad física, espiritual y de mis emociones.
Para ser como Jesús, debo permanecer y aferrarme a la vid verdadera y dejarme podar para poder llevar mucho fruto. Jesús es la respuesta a mi necesidad, quien me da una vida de poder, sentido de dirección, propósito y que en él soy más que vencedora.
