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Centro Infantil Trigo y Miel de San Javier

Desde el año pasado que inauguramos la nueva sede del Centro Infantil Trigo y Miel de San Javier, teníamos también el anhelo de abrir la jornada de la tarde para ampliar la cobertura a más niños y niñas de la Comuna 13 que estaban en espera de ingresar. El 12 de febrero de este año, la Fundación Tiempo de Paz ha vinculado a 20 niños y niñas en la jornada de la tarde, además de los otros 20 que participan en la jornada de la mañana.

La Coordinadora María Eugenia Echeverri, feliz de hacer parte del equipo de San Javier, manifestó: “Los niños pasan muy contentos durante la semana. Todos los días realizamos con ellos un devocional; éste consiste en: orar, leer un versículo de la Biblia, socializar lo que entendieron y luego representarlo por medio de dibujos, dramatizaciones u otras expresiones artísticas. ¡A todos les gusta mucho participar! También se hace con ellos acompañamiento académico, razón por la cual han mejorado en sus calificaciones; así mismo, tienen atención psicológica periódica”.

El buen ánimo que se percibe en ambas jornadas no sólo es de la coordinadora, también los niños y las niñas lo han manifestado. Por ejemplo, Juan Esteban Barajas, un niño de 8 años de edad, quien cursa 3er grado de primaria y entró a la Fundación el 21 de enero, dijo estar muy contento por la oportunidad de ser beneficiario y expresó estar muy a gusto en el centro infantil por todas las atenciones que a diario recibe, especialmente porque allí se habla del amor de Dios. En sus expresiones sencillas y genuinas, también lo volvió a decir durante la primera visita a la biblioteca de San Javier, después que le preguntaran qué hacía en la Fundación. Días más tarde, su hermana mayor comentó que Juan Esteban empezó a orar a Jesús para darle gracias por los alimentos y que no se cansa de decir en la casa lo contento que se siente en el lugar que se ha convertido en su segundo hogar.

Es maravilloso ver cómo los niños y las niñas no sólo están recibiendo alimento físico, sino también espiritual, además de la atención integral. ¡Que sigan llegando más niños y niñas! Ellos son nuestra razón de ser.

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