
Como cuerpo de Cristo, somos llamados a interceder por nuestra tierra.
No desde intereses políticos, sino desde la convicción de que Colombia necesita misericordia, verdad y la intervención de Dios.
Esta jornada de 21 días de oración y ayuno es una invitación a levantarnos con una carga espiritual genuina por nuestra nación: a orar, a clamar, a creer sus promesas y a disponernos en obediencia.
Que, como Ester, Nehemías y Josué, podamos responder con valentía, dependencia de Dios y acción guiada por Él.
Cenfol se une en clamor por Colombia.
